Nací en una familia de artistas. abuelos pianistas y cantantes, papás bailarines, donde todo era musica y creatividad. Instintivamente seguí ese camino, adentrandome en el canto y el teatro; mi vocación era la de entregar amor a través de mi voz y que el público se quede con algo para pensar o reflexionar. Mi deseo era darles un momento de amor y paz a través de la musica y mi voz.
Al nacer mi primer hijo, nació una nueva vocación. Ya no quería solamente generar amor o algún cambiamento desde la distancia, quería adentrarme en el mundo fisico y energetico, mental y espiritual de las personas. Así comenzo mi formación como terapeuta holistica, y de a poco se fue convirtiendo en una vocación, en un camino hacia la paz, encontrando mi propósito y misión.