Déjame contarte quién soy…
Nací en el seno de una familia de artistas —mis abuelos eran pianistas y cantantes, y mis padres, bailarines— en la que todo giraba en torno a la música y la creatividad. Instintivamente, seguí ese camino y me sumergí en el mundo del canto y el teatro. Mi vocación era compartir amor a través de mi voz, dejando al público con algo en qué pensar o sobre lo que reflexionar. Mi deseo era regalarles un momento de amor y paz a través de la música y mi voz.
Cuando nació mi primer hijo, también surgió una nueva vocación. Ya no quería limitarme a crear amor o inspirar el cambio desde la distancia; quería sumergirme en el mundo físico, energético, mental y espiritual de las personas. Así fue como comenzó mi formación como terapeuta holística y, poco a poco, se convirtió en una vocación: un camino hacia la paz, donde encontré mi verdadero propósito y mi misión. Cuéntanos algo sobre ti aquí…

No solo terapias…

Me encanta sumergirme en las vidas y los mundos de otros personajes a través de mis libros.

Disfruto muchísimo del tiempo que paso con mi familia; me llenan de amor y alegría.

Sigo disfrutando de mi lado artístico: ¡me encanta cantar, actuar y bailar!
